sábado, 2 de enero de 2010

EN EL DESIERTO

EN EL DESIERTO

 

 

Me perdí en la inmensa

redondez de tus dunas.

 

En el cálido vaho

de tu espejismo.

 

En la larga,

en la escabrosa,

en la ardiente

línea audaz

de tus litorales…

 

Y ahora tengo sed.

 

Tengo necesidad de una sombra.

 

Tengo el sueño de un oasis.

 

 

Y sólo veo el oleaje de tus dunas

doradas, eternas, suaves…

 

Y desfallezco.

 

Y con ojos rojos,

encandilados,

miro espejismos 

inasibles,

temblorosos,

difusos…

 

Como el sueño

de tu talle…

 

Y el de tus ojos

con miradas sonrientes…

 

Y el de tus labios

que se diluyen

al intento del beso… 

 

Y entonces me desvanezco

ante el fragoroso simún

de tu respiración…

 

 

 

QUERÉTARO DE ARTEAGA, DICIEMBRE 26 DE 2009.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario